Tergiversando el porqué del sentimiento inflamable (vendo un sueño)

Vendo un sueño
de carne viva,
de huesos rotos,
de muerte en vida,
de tercos huecos.

Vendo un sueño,
de vender, de vendar.
De la mala hostia del sentir
de faltar a la verdad
con tu miope visión de la realidad
de la última vez que dije:
Vendo un sueño
pues de un roto sueño vengo.

Con estos versos me vengo
cuando tergiversando el porqué
del sentimiento inflamable
de mi reacción haces leña
que arde.
A pesar de las lágrimas,
arde.
Y el árbol caído te observa
llamándome Ander
con más pena que hambre
aposentándose el roído sueño
sobre los ajados verbos.

Vendo un sueño,
donde se cruzan hipótesis y recuerdo,
te oigo,
vendo un sueño
y en ese momento te odio.