Esto es el Leize Gorria

Esto es el Leize Gorria,
una isla donde tender naufragios.
Siempre habrá más mensajes
que botellas para lanzar a tu mar.
Es el Leize Gorria el vehículo trasmisor.
Es el Leize Gorria poesiaipunto.
Yo ya elegí bando,
porque esto es el Leize Gorria,
una luz en el ecuador de la rutina
y apoyaré la causa.
Es la salida en la encrucijada,
y ante tu corazón de plástico
preferí pisar chancletas.
El constante run-run es el Leize Gorria.
El refugio,
el alimento,
la provisión,
el aliento,
el paraguas
y el abrigo.
Para lamer heridas sirva tu aplauso,
para acompañar y personificar la complicidad
tu presencia.

Mantendremos viva esta noche,
por las noches que vendrán.

Es la emoción,
la motivación,
el autoaprendizaje
y la creación en los márgenes teóricos,
es mandarte recuerdos de mis partes,
desde el otro lado de la orilla
a tu pose intelectualoide,
y a ti que tanto te gusta Benedetti
y nunca pisarás un sitio como este
ni nos verás aquí,
si tanto te gusta Gabriel Celaya
o el de más allá…
demuestra, demuestra.
Si, ya… cuando tienes capacidad
de romper tantos corazones
no pierdes el tiempo en escribir.
Pero es el Leize Gorria resistir,
ante la vacuidad,
es una ágil cintura para regatear estupideces.
Es el Leize Gorria la pasarela
para el aire timidin soñador,
porque no puedo escribir sin desnudarme,
pero puedo desnudarme sin escribir.
No puedo escribir sin sincerarme,
pero puedo sincerarme y no escribir.
No puedo y no quiero vivir sin escribir.

Son tus curvas el Leize Gorria
y el camino torcido del que saldrá un poema.
Es el enamoramiento de miércoles noche,
del local,
espero que correspondido,
es un poco la ñoñería y el macarrismo,
es la coctelera,
la batidora,
de buenos momentos escanciadora…
es el LEIZE ET LABORA

Anuncios

Melenazos en la cara

Observo tu pelo danzar
al son de la música
en la verbena.
Arriba y abajo
arriba y abajo
Antes contemplé tus senos botar…
Botan…
Y se amarran mis deseos
en el suelo movedizo
de esta ebria realidad.
Y se refleja en mi semblante
la chispa para estos versos.
A tu espalda me hallo,
tirantes que adornan la piel desnuda
y me apunto tu omoplato
como plato a cocinar
a fuego lento,
como madera para que prenda un poema
como otro recoveco para lamer.
Sigue la música
y tus pechos arriba y abajo
arriba y abajo
y tu omoplato
y tu cabello.
Y yo, clandestinamente,
recibiendo el agradable impacto
de tus melenazos en mi cara.
Plaf…
Plaf…
Plaf…

Lo que yo te haría

(sin_city me retó a terminar un poema con un último verso concreto. He aquí lo que me ha salido)

Yo no te regaré con piropos estándar
yo lanzaré lo rancio y lo caduco y la falsa galantería
al cubo de basura donde se tira
el adular por adular.
Yo no me desgastaré en terrenos de juego ajenos a mí,
dirán que yo perdí
yo diré otras cosas
y dejaré pocas por escribir.
Yo no acataré las nocturnas leyes del cortejo
ni me tatuaré la estupidez en el entrecejo
huiré de la ley de la selva
ni todo vale
ni todos
ni todas
yo no colaboraré con la farsa
ni con ellos
ni con agrandar tu ego de forma artificiosa
voluntarios no te faltarán.
No me follaré a mis principios
ni al principio
ni al final
y lloraré
y me descojonaré vivo.

Sabes que soy un ecologista del corazón
y de la mente,
e intento evitar el aire viciado.

Yo solo quiero empapelarte a poemas,
juzga tú su calidad que yo estoy tan desnudo…
a veces tengo frío,
me duele.
También ardo en ocasiones,
de ira, y de ternura.

Yo solo quiero recopilar tus sonrisas
para el material inflamable de mi cabeza
que carbura con la motivación
de sorprenderte con algo auténtico.
Déjame que te acaricie una vez más.
Yo solo tengo dos mejillas.
El horizonte lleno de hojas que intentaré rellenar.
Haré una apología siempre radical
de lo natural.
Yo quiero tu yogurt a cucharadas.
Haré de tu pelo el leit motive de los minutos,
de la tontería
y yo que sé,
de la solvencia literaria.
Jugaré a que seas mi musa
y créeme que lo conseguiré,
pero tú no juegues conmigo.
Te imprimiré mis versos en papeles,
tardes y abrazos de colores.
Los ensobraré con el tacto,
porque mi tacto quiere hacerse un nombre en ti,
porque no soy de los que te tocan
y a los hombres ni con un palo,
porque hay mucho palo para tan poco saco,
demasiadas hostias para tan corto espacio de tiempo.
Te entregaré encuadernada la última colección
de ilusiones hechas líneas,
para que las leas y yo me sonroje,
pero agustito.
Como a quien le arrancan la camiseta
y camina y camina y camina
a verbo descubierto,
que el pudor no impida mostrar.

Estoy aquí y puedo estar allí
aupado por unas alas que podría redactar,
y dibujarte con palabras.

Yo tengo un hombro en el que puedes llorar,
y en el otro deslizarte… deslizarte…
un poquito mas abajo,
ahí,
ahí,
ay ay ay.

Te prestaré mi oídos,
que se dejaran acunar por tus palabras.

Yo solo quiero que apuntándome con tu mirada
me hagas de apuntadora
aprender a recitar contigo
que salga el tono exacto de mis labios
“Y regalarte una flor, si te corres en mi boca”.

poema a medias y medio poema…(Poema encriptado 92 & Me asomo al balcón)

(Para mí fue un enorme placer, que esta “pelea de ocurrencias” pasara de ser escrita a ser recitada. Ante las innumerables peticiones (jejeje) recibidas para que lo cuelgue todo bien enterito ahí va. El primer poema es de… bueno, no es mío, que ella de la cara si quiere (venga, venga!!), el segundo “me asomo al balcón” sería mi respuesta. Es eso, una pelea de ocurrencias, y en fin, que fue la hostia que la cosa fuera mas allá del papel, un micro y mano a mano, si, fue especial para mi.

Muxus!)

poema encriptado 92 by la proveedora de mijitas

Sólo sé que no sé nadar y guardar la ropa.
Buceé en el barro y escupí tus renacuajos.
Colgué la profundidad,
que pensé,
estaba en el interior
y no era una camiseta.
Y pudrió la percha.

Lucí escote, con y sin purpurina.
Entré.
Sin pagar.
Y caracoles cornudos
arrastran sus casas
llenas de metáforas
babeando escotes desnudos.
Muerden la verde hierba
empeñados, a base de baba,
no de bien,
en ponerla tierna.

Lucí careto, con y sin sonrisa.
Salí.
Pagué.

Esperé afuera, al agua de mayo en julio.
Con mis pajas mentales
y mis trabajos manuales.

Porque me divierte imaginar,
imagino que me caigo de espalda
y sufro una parálisis mental.
Porque me divierte ensayar,
ensayo la magia de una actuación improvisada.
Porque me divierte intentar,
intento la poesía
Porque me divierte cocinar,
cocino los sueños y de éstos hago ciencia.
Porque me divierte jugar,
juego a las combinaciones de números y colores
De olores y letras.

Y apuesto:
92 negro,
talla de sujetador
92 rojo,
día del calendario
dos, dos…
Tu eco en negro.
Nuestra ruleta solo llega hasta el 31.
Pero la fortuna siempre fue más allá.
El 92 existe y es un acierto.

Para los que crean, también sobre las babas,
resbaladizos poemas
y no los dejan en el filtro de la mente
y no han de ser las rimas fáciles del gerundio,
sino las del presente.
Tampoco todas las palabras acabadas en adas
o abas.
Las habas se comen y tienen h.
Las hadas, también se comen y también tienen h.
¿Las adas y las abas q se comen no llevan haches?
Son mudas y no se ven.

Son mis pajas mentales
y mis trabajos manuales
que esperan, al agua de mayo en julio.

Y me dejan desnuda
Sin ocurrencias
Sin haches
Sin mudas y sin rimas.

Y te dejan sin fuelle.

Y aun sin rima, y con las alas manchadas de barro, de sangre, de negro… Emprendo el vuelo.

me asomo al balcón by txinaski kalimotxozale

Me asomo al balcón
contengo la respiración
observo, luego escribo.
Utilizo la misma pinza
para taparme la nariz,
para tender la ocurrencia
y el sujetador.

Salvo oníricas excepciones
nunca fui de ciencias,
no entiendo los números,
nunca calculé.
Mis letras todo no saben,
pero puedes sacar un sabor.

Solo sé que no sé nadar y guardar la ropa.
Solo sé que el caracol más tonto
hace relojes,
donde programa el tempo
del babeo sobre la hierba.

Siguiendo un camino de miguitas
las metáforas nos buscan.
La sanación es tierna,
estira la pierna,
se despereza y está despeinada.

La sonrisa y el careto
irán de la mano
con el trabajo de regar pajas,
manualmente,
con agua
con el fluir del verbo,
con el papel,
siempre sin manidas frases hechas.

Me relamo en el ensayo,
me divierto.
Improviso con visos de realidad.
No traje la visa,
pero sí mi teléfono.

Si las hadas comen habas
serán terrenales.
Si esquivan rimas fáciles
yo diré “mmmm”.
Si a veces llevan h y otras no,
hay días y días,
pero nunca serán mudas porque crean.
Y yo quiero creer en crear cromatismos.

Y de sus alas
las que fueron creadas
para escapar de laberintos
(y caros),
de minotauros,
de renacuajos
y de sus putas madres…

Y de sus alas
asonantes
consonantes
atenuantes
antes o después saldrán palabras
que las perchas podridas no entenderán.

Han de callar las tonterías,
y escuchar,
cuando no hay nada mejor que decir.
Cuando el barro,
la sangre,
lo negro,
la ausencia de rimas
se hacen lengua.
Para lamer comprensivos oídos.

Bajé al barro a rescatarte

(Bajé al barro a rescatar un poquito de poesía, de entre la puta mierda. Me manché la camiseta, vine aquí… me sentí mas sano.)

El barro y encima la poesía
ni hoy ni mañana
pero consciente de su victoria,
desnuda como esta mirada
recta y sincera.
Tumbará a estrofazos
la puerta de lo gris,
sabes que no hay opción
solo amar lo transparente
y lo demás… no es más
que una curtida mentira.
Lo puro, lo tierno
y siempre la tinta
sobre abrazos que traspasan
cuadriculadas mentes
que nunca perderán los papeles.
Crearemos sobre las babas
siempre encima
resbaladizos poemas
apoyándonos en los pequeños momentos
que nos elevan.
Y siempre orgullosos
de nunca ser normales, nunca.
Los ojos bien abiertos
la boca para saborearte
y diez dedos para escribir mejor,
de dentro hacia fuera
vehículo transmisor
intimista y visceral
y esta camiseta manchada
y la rabia
y la caricia
ay… y el suspiro.

Por tu puta culpa

Bajas las defensas
arriba los versos
el ánimo en el suelo
el bolígrafo en el papel
la lágrima en mi espalda
acechando, acechando.
La risa va por barrios
y olvidó mi dirección.
El barro en tu forma de actuar
me obliga a adosar
tu calle de desprecio
Tan solo quiero decirte
que cinco veces,
cinco tuve que ir a la consulta.
Tan solo quiero decirte
que caminé con la sonrisa a la sombra
e inflamado el dolor.
Tan solo quiero decirte
que por tu puta culpa
tuve una infección de encías.