hoy oprime

El miedo hoy oprime

tanto

que anula.

Y te ves pequeñito.

Agazapado en tu rincón

a la espera de un foco

que te señale,

que te ilumine

mientras juras y blasfemas

en la estéril búsqueda

de unos versos

que salven este

absurdo

momento.

Quisiera…

Quisiera escribir poemas
a toda la hostia
y no saciarme nunca.

Que al hablar
las palabras
solas
se ordenasen.
Que el callar fuera
un silencio poético.
Y un verso y luego otro.
Llenar con ellos los bolsillos
para en huracanadas noches
no salir despedido.
Y ser fuerte aquí
y allí frágil
como la voz pudorosa
del poeta,
entrecortada, nerviosa
pero cómoda en sus zapatos.

Quisiera ojos literarios
que vistan de magia
-o de letras-
la más sobria rutina
y te desnuden
¡Llenarte de recursos!
Y manos para crear mejor,
y tocar,
colándose por debajo
de puertas cerradas
enseñando la patita
con el verso por delante.

Quisiera tanto…
…escribiré más.

Duendecilla del bosque

Una estrella roja estampada
en su colorista vestimenta
de duendecilla del bosque.
Esculpiendo sus senos
la cruzada riñonera,
marcando un glorioso surco.
La pequeña chica borroka
zurito en mano
revoluciona la mente
calienta el ambiente.
Y uno siente…
Un chispazo…
en el cuerpo
y fuego…
en el cajero.
¿Será amor?

Testigos

Hoy voy a colgar un poema de María, que ha entrado pisando fuerte y ha dado de que hablar.

Testigos

Miran a la muñequita herida
y preguntan ¿estás bien?
La muñequita dice que sí
que se ha caido
en la bañera.
¡Pobrecita! Tan pequeña
y ya dice
lo de siempre.

Sospechan en el fondo
que la ha golpeado Kent
Y que Barbie le tapó el moratón
con maquillaje
y mentiras
Sospechan, sí, pero callan.

Con un brazo roto
juega en el parque la muñequita
Y parece feliz
como una niña que ha olvidado
todos los golpes acuñados
en el alma
Mientras los Kents y Barbies
miran y callan.

Cada vez más rota y sin alegría
saca sus libros
la muñequita
los pone en orden sobre el pupitre
Impecables
no ha dibujado, como otras niñas,
flores y corazones en los márgenes
Pero eso a nadie le parece extraño
…..y callan

Vieja por dentro
la muñequita se va apagando
Se siente sola
muere despacio
Y los testigos miran y callan

María

Dios los crea…

Ella dice:
“No me gustan mis pechos,
osea
no me gustan”.

Él responde:
“Pero si están muy bien”.

La teta habladora replica:
“Casi no tengo,
son tan pequeñitas…”

El músculo parlotea:
“Tía, estas muy buena”

El hombre embutido en licra
sigue alumbrando al mundo
con su gran sensibilidad:
“Princesa, si me tocase la lotería
te pagaría la operación”

Ante tal afirmación
la Dama se relame,
encontró a su caballero
“¡y que gran conversación”,
se seca de tristeza
su alma de modelo,
se inunda de alegría
su flamante tanguita.

Sonrisa azul

¿Se puede pedir una caña, dos sonrisas y un vino? ¿Se puede pagar con un poema? Ayer buscamos respuestas a estas interrogantes, practicando la experimentación literaria, hallando poesía en cualquier resquicio del momento. Así surgió este poema, entre Ibai, Iker y yo. “Brindo por el día en que dejamos de ser compañeros para pasar a ser amigos”, ¡sois unos cracks!

Sonrisa azul

Dentro del azul, puro azul,
azul como obsidiana,
de azul…
Que son sonrisas vertidas
como olas espumosas
sobre las costas de mi sobriedad.

Quien pudiera hacer Windsurf
subido a tu sonrisa,
esquivando tiburones,
cabalgando tus marítimas ondulaciones;
Y yo reía y reía
y la que ardía era mi casa.

Se vendió la noche

Estrellas pintadas de negro.
Lunas hoy inapetentes
se quedan en pijama,
resistiéndose a ser parte
de humanoides colaboracionistas.
Las noches que hoy son anfitrionas
(acogen escoria en su seno)
se vendieron al mejor postor.
A esos que aliñan la ensalada social
con generosa estupidez.
Al sistema de abultada cartera,
monedas de tres caras
para cuatro perras o txakurras
(la corrección política obliga).
Las horas ya tienen correa,
pasean al son de su amo.
Clones, ellos son,
esparcidos en el ahora
por precisos dominantes
del imperio de la nada.
Nacidos, para ser repetidos.