practicando con el monólogo interior

Ja ja. Hoy hace honor a su nombre: “La morena de las botas chúpame la punta” vestida con sus botas de chúpame la punta. Agh, el bus petado, ¿cómo no pondrán uno doble? Un martes y con las botas de chúpame la punta, ¡uau!, hasta ahora solo se las ponía los jueves. Bien, asiento libre, ocho horas de trabajo por delante pero vive el momento, vive estos veinte minutitos de relax, ¡dios!… pero luego a ver a ese asqueroso enano barbudo del jefe… me amarga tanto que… Bueno, no pienses en ese, por lo menos la Real ganó. Por otro lado… mira que soy malo jugando a fútbol, bah, ¿pero y que? ¿te apuntaste por pasarlo bien, no? No es mas que un torneucho de pueblo. Agh, pero como me queman las tripas cuando las novias pijas de los rivales aplauden a sus perfectos novios, agh, al meternos el 8-0. Ocho goles, ocho horas de trabajo… buf. Ocho hostias habría que darle al asqueroso enano barbudo de mi jefe. Ocho hostias con las botas de chúpame la punta de la morena. Vaya, empieza a llover.

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Las asiáticas no están muy receptivas

Con la katana en el bolso
y mala hostia en sus ojos
quieren cortar, rebanar
en fin, zas-zas,
testículos, cojones, huevos
llámalo como quieras
desde este lado de la mesa.
Capar nuestra imaginación,
eso quieren,
piensan en bolígrafos erectos
y en poemas violadores
que se escriben con semen.
Bueno, que te voy a decir,
comen patatas Sarriegi
pero no tienen ni puta idea
de quienes somos.

Hablando con Julieta

Te diría que me alegrases esa cara, pero tu tristeza es tan bella…
Un poema te prometí y vengo con las manos vacías. Mi bolígrafo sigue con legañas y los bolsillos no están lo suficientemente llenos para sobornar a la inspiración.
Alégrame esa cara.
Te dije que tu tristeza es bella, pero tu alegría, al igual que tus calcetines emanan tanto color…
¿Eres sencilla o es que yo te veo así? Sin maquillar, con la cara limpia, y vestida de forma normal, no destacas y pasarías desapercibida a ojos de alguien que busque escotes o taconazos. Eres una deliciosa desentonación en medio del Star-Sistem.
Si algunas fotos te siguen con la mirada yo miraría la tuya para ver si en una de estas alzas la vista y me diriges la palabra. Si tu mirada me esquiva saldría a pasear tras las pisadas de tus zapatillitas.
Eres natural, el mejor de los yogures, con azúcar, con miel… Tengo miedo de ir a por la cucharilla y que ya no estés aquí.
Dime que me esperaras, y a mi poema. Dime que me esperaras en esta foto. Delante de un colacao charlaremos y tu voz será la mejor de las bandas sonoras.

No es la primera vez que quedo contigo en una foto y pareces una persona sencilla, eres Julieta pero podrías ser cualquier chica en una parada de autobús. La Julieta que me inspira cercanía es la Julieta sencilla, sin apenas pinturitas, no hace falta que pretendas potenciar un lado sexy, ¡cualquiera puede ponerse unas medias de rejilla e ir de ello! Pero para mi imaginación Julieta tiene otro estilo. Tú te dejaste el tópico de “latina caliente” dentro del armario y no seré yo quien vaya en busca de la llave.
Puedo imaginar que eres una chica accesible, que me va a dar conversación agradable.

“Tus cejas son la hostia”, y tú me dirías que te lo dijera de otra forma. Lo intentaré: Me encantan tus cejas, pienso que te dan personalidad. Me gusta tu forma de cantar y tus cejas y tu forma de hablar. Hablas tan rápido que serias una ametralladora disparando a mis malos pensamientos. Pero volvamos a tus cejas, si no te importa. Cualquier cosa que me sirva para inspirarme bienvenida sea, entonces aquel día no sé si buscaba la inspiración o la inspiración me buscó a mí, viendo una revista de televisión y encontrándome con una foto tuya entre fotos de cutre artistas. Las cejas de Julieta Venegas. Son unas cejas pobladas, evidentemente tampoco es que sean las de Frida Kahlo, pero pienso que son unas cejas pobladas. Y pienso que cualquier “artista” de estas de la música las llevaría de otra forma. Claro, “Julieta se depilará” me decía a mí mismo, pero no se deja un hilito de ceja como podrían ser las de Shakira o la Pauli o cualquiera de esas. No sé, me gustan las cejas de Julieta, me gustan tus cejas. Es como tu voz cuando hablas. Ya te lo he dicho, hablas rapidísimo, eres como una ametralladora, pero no quiero que me hagas daño, deja que juguemos con balas de fogueo que es mucho más divertido.

Venga, arráncate a hablar, vamos a conversar y alégrame el día. Vamos, dime algo, antes de que den las 7. Vamos, habla por esa boquita antes de que suene mi despertador.

julieta

Laberintos de belleza

Laberintos de belleza,
como Jack Nicholson
buscas ansioso
siguiendo las pisadas
en minutos cuajados.
Laberintos de belleza
en los que tiendes trucos
-que no trampas-
donde amorosamente capturar
las mejores miradas
del aquí, del ahora.
Laberintos de belleza
rozándote en cada esquina,
camino que has de
seguir, disfrutar, sufrir,
para echar una meada.

Todo el mundo adora a los chuloputas

Adoramos al Dios Chuloputa,
su ropita,
su música basura,
adoramos a España,
a su gomina,
a su falso apoliticismo,
adoramos sus gayumbos
por encima del pantalón,
escenas de matrimonio
y ese tipo de humor.
Con las conductas mas rancias
en el escaparate nocturno
mojamos nuestras bragas,
nuestras putas bragas
de superficiales,
¿pero quien dijo bragas?
¡si el tanga es
lo que me hace mujer!
del siglo XXI,
made in sexo en Nueva York,
estamos en Donosti,
pero es como Benidorm.
Camisetas de Ronaldiño
y mucha oreja de Van Gogh,
telenovelas que reflejan
nuestra innata sensibilidad.
Sigue el rastro
de nuestros cuerpos estándar,
huele nuestros culos prietos,
adoramos a los chuloputas,
somos escoria.

Secretos que ocultan sonrisas

(He aquí un secretito que Luna Fugitiva me ha contado en la sala de espera del ambulatorio).

SECRETOS QUE OCULTAN SONRISAS

Te cuento un secreto
y entraras en mi jardín,
si te vendas los ojos te
dejaré salir,
no entiendo de versos
ni de rimas ni de cuentas
a deber,
solo sé que aquella noche
mis ojos claros
se tornaron pardos.
me llamaban mylady y
botas altas llevaba
aquella noche de luna
donde todo
ocurrió,
yo bebía licor
y él una cerveza cuando
me miraba desde el rincón
de los besos ocultos mil años atrás,
una vez le regalé una aguja
después de un concierto,
y aún la llevaba dentro
porque me miraba triste,
era un viejo amor perdido
y allí le deje…

secreto DE LUNA FUGITIVA PARA TXINASKI

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