Catacumbas

Enfrentándote al papel en blanco sin saber, si algo bueno sacarás, piensas que por ir un tanto taja algo medio decente saldrá, pero no es tan sencillo, no, escupir palabras sucias contra el suelo no hacen que Dorothy se pasee por sus baldosas amarillas.

Has de bajar al subsuelo o a las catacumbas, donde ni Indiana Jones te querrá acompañar. Y es que hay mucha rata entre caducas ilusiones y no hay rubias que llevarse a la cama. Doctor Jones solo eres ficción y yo, a veces lloro lefa. Y yo, me pongo el buzo de trabajo y me bajo y me rebajo y me enguarro de observar. A veces, como hace un momento, a veces se escapa la inspiración, a veces en el punto de mira la coloco y la disparo, a veces 007 soy, envíame un politono que me ayude a crear, 007 James Bond. La disparo y la remato, la acorralo en un rincón, la pateo con saña, estoy muy rancio hoy. Oh, te he hecho sangrar pero ya somos dos y es tinta para mi pluma, que desayuna colacao con goma dos.

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practicando con el narrador testigo

Como cada siete días ella estaba en su bar preferido, bailando sus preferidas canciones de sábado noche. Emborrachándose de conversaciones intrascendentes a la vez que emborrachaba a quienes la miraban.
Yo, un humilde figurante, supe que el licor de mayor graduación en ese garito de mala muerte eran sus ojos, sus ojos de licor de kiwi. Sus ojos verdes, como dos chupitos de licor de kiwi, si, créanme que no les miento. Pensé que en su cara, en ese momento, no había sitio para alcohol de garrafón. Lamentablemente, yo ese día iba a kalimotxos, y ella siguió y siguió bailando.

El blanco de los ojos

Son todo blanco
esos ojos,
pintados,
son todo blanco.
Un huevo frito,
sencillo y apetitoso.
¿Lo amarillo como se llamaba?
Ja, ¿y tu dices que escribes?
Por lo menos,
estoy haciéndolo
a unos ojos todo blancos,
redondos,
armonizando
con redondos pendientes.
Por lo menos,
intento ser original,
escribo sobre sus ojos,
todo blanco,
redondos, ojos, pendientes,
y no sobre sus
redondos,
cuadrados
o triangulares
pechos.

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Las botas de 20 minutos

Si fuera un gran poeta,
escribiría el mejor de los poemas
para unas botas de 20 minutos,
que perduraría bastante mas
que 20 minutos.
Si fuera un gran poeta
o tus botas

de

20

minutos

fueran lo mejor de ti.
Ni una cosa ni la otra,
evidentemente
solo me encuentro
intentando despegar
de este lunes,
y 20 minutos, o 5 o 10
volar mientras agito versos.

Si tus botas de 20 minutos
fueran lo más interesante de ti
estaríamos hablando de otra persona.
Si yo dibujara el mejor de los poemas
para las botas de 20 minutos,
sería señal de que 20 minutos
estuve observando, grabando,
trazando en mi mente
cada facción de las botas
de 20 minutos.
¿Las botas tienen facciones?

Mi imaginación no es fast-food
ni cabe en un actimel,
no se agota
en 20 minutos.
Simplemente,
se me ocurren
20 cosas
(por lo menos)
20 cosas más interesantes en ti
que tus botas de 20 minutos.